¿Cómo curar el dolor de garganta rápidamente?

Ligero cosquilleo, dificultad para tragar, sensación de cuchilla de afeitar… El dolor de garganta puede variar en intensidad. Mira cómo aliviarlo.

UNA VISTA GENERAL DE LA GARGANTA

Cuando hablamos de la garganta, normalmente nos referimos a una parte específica de la parte posterior de la cavidad oral: la orofaringe. Esta estructura se encuentra en la encrucijada de las vías digestivas y respiratorias. Conecta la boca y el esófago por un lado, y los conductos nasales y la laringe por el otro. Cuando abres la boca de par en par, es la parte visible en la parte inferior. Debido a su ubicación, los alimentos que se ingieren y el aire que se respira pasan a través de él.

La laringe es una estructura que se comunica con la tráquea, un conducto flexible que lleva aire a los bronquios y luego a los pulmones al respirar. Actúa como distribuidor, enviando aire y alimentos al conducto adecuado. También se dedica a la fonación, es decir, a la producción de sonidos a través de las cuerdas vocales.

Las amígdalas palatinas son órganos en forma de almendra ubicados a ambos lados del extremo posterior de la cavidad oral. Estas son las protuberancias visibles cuando abres bien la boca. Forman una primera barrera de protección contra agentes nocivos como virus y bacterias.

En caso de inflamación de la garganta, se utilizan a menudo los términos faringitis, laringitis o amigdalitis, dependiendo de la estructura afectada. Estas afecciones con frecuencia son la causa del dolor de garganta.

LAS CAUSAS DEL DOLOR DE GARGANTA

El dolor de garganta suele ser el resultado de una infección viral (causada por un virus) o bacteriana (causada por una bacteria).

En caso de resfriado, el dolor de garganta suele estar presente durante unos días. No se requiere tratamiento, ya que esta infección viral desaparecerá por sí sola. Se puede sospechar de un resfriado cuando el dolor de garganta está acompañado de los siguientes síntomas:

  • congestión nasal o bronquial;
  • secreción nasal;
  • estornudos;
  • toser.

En el caso de una infección bacteriana, puede ser necesario un tratamiento antibiótico. La faringitis estreptocócica es un ejemplo de una infección de garganta que requiere antibióticos. Con frecuencia, la persona presentará los siguientes signos o síntomas:

  • inflamación de los ganglios linfáticos del cuello;
  • dificultad para tragar;
  • garganta roja con manchas blancas.

Otras afecciones pueden incluir dolor de garganta. Si esta última persiste, es aconsejable consultar a un médico para el diagnóstico.

MEDIDAS DE SOCORRO

Analgésicos

Los analgésicos de venta libre, como el acetaminofeno o el ibuprofeno, son opciones atractivas. Ofrecen un alivio rápido y eficaz del dolor de garganta.

Antes de tomar un producto de este tipo, siempre pida consejo a su farmacéutico. Él o ella evaluará si su uso puede ser apropiado para usted y le proporcionará información sobre la dosis.

Comprimidos

En caso de dolor de garganta, los farmacéuticos a menudo recomiendan el uso de pastillas. Hay varias marcas y sabores. Para un mejor alivio, elija una pastilla que contenga un anestésico, como la benzocaína.

Si usted vive con diabetes, elija una pastilla sin sacarosa. Pida consejo al farmacéutico o compruebe si el código “E” aparece en la etiqueta de precio. Si el producto tiene el código “E”, no debe utilizarse.

Anestesia tópica

Los productos anestésicos, en forma de gárgaras o solución en aerosol, se pueden utilizar para aliviar el dolor de garganta. Algunos están disponibles sin receta médica, mientras que otros pueden ser recetados.

Los efectos de estos medicamentos son casi inmediatos, pero temporales. A menudo se prefieren para las tabletas, que también tienen un efecto local, pero son un poco más duraderas.

“Los remedios de la abuela”

Helado, miel, zumo de limón, sopa de pollo, chupar un cubo de hielo, hacer gárgaras con agua y sal… Muchas familias tienen una receta milagrosa para el dolor de garganta en su folklore.

Aunque su eficacia es cuestionable, o no está probada, sería sorprendente que estas medidas resultaran perjudiciales para la salud. Aún así, hable con su farmacéutico para que le dé un consejo sólido… ¡y confiable!

CUÁNDO CONSULTAR A UN MÉDICO

En la mayoría de los casos, el dolor de garganta no requiere consulta médica. Este síntoma generalmente desaparece con la infección que lo causa. Sin embargo, es aconsejable consultar a un médico en las siguientes circunstancias.

  • Si el dolor de garganta está acompañado de fiebre que ha durado más de 48 horas.
  • Si se intensifica en lugar de mejorar.
  • Si dura más de cinco a siete días.
  • Si se acompaña de otros síntomas inusuales: dificultad para respirar o tragar, secreción excesiva de saliva, erupción, hinchazón del cuello o de la lengua, incapacidad para mover el cuello o abrir la boca, etc.

Leave a Reply